Salud Mental

Estrés

Un mecanismo natural, adaptativo de las personas
al medio que les rodea.

El Estres ayuda a reaccionar ante situaciones nuevas, de gran exigencia o peligrosas.

El Estres ayuda a reaccionar ante situaciones nuevas, de gran exigencia o peligrosas. El problema viene cuando esa situación se prolonga en el tiempo y el estrés no es sólo una reacción puntual, ocasionando consecuencias negativas.

El estrés no implica solamente estar preocupado, está detrás de muchos problemas que causan malestar y afectan a nuestra calidad de vida. Pueden ocasionar o empeorar otras situaciones y se pueden confundir con enfermedades.

Los efectos del estrés pueden ser:

Emocionales:

Irritabilidad, inquietud, agitación, ira, ansiedad, tristeza y depresión.

Cognitivos:

Pérdida de memoria, problemas de concentración, pensamientos de preocupación constante y donde se percibe sólo lo negativo.

Conductuales:

Cambios en hábitos de alimentación, trastornos del sueño, falta de deseo sexual.

Físicos e involuntarios:

Caída de pelo y problemas de piel, tensión, dolor muscular, dolor de cabeza, mareos, falta de energía, cansancio, náuseas, malestar estomacal, dolor de pecho, aumento de tasa cardíaca y frecuencia respiratoria.

El efecto más directo y común de un estrés prolongado es la ansiedad. Mientras que el estrés es la reacción de nuestro organismo cuando existe una circunstancia estresante, la ansiedad, en cambio, continúa, aunque la situación estresante haya desaparecido.

El estrés crónico puede desencadenar ansiedad, aunque ésta última puede aparecer sin motivo aparente.

La ansiedad es una respuesta fisiológica derivada de la activación continuada de la rama simpática del sistema nervioso autónomo (SNA) de nuestro organismo. La ansiedad no es un estado emocional, ni un sentimiento, tiene unos síntomas específicos pero que en cada persona se puede manifestar de distintas formas. Si la situación se mantiene, pueden aparecer síntomas de depresión como resultado del cansancio emocional.

El estrés que no se controla puede contribuir a muchos problemas de salud

Por ello, es tan importante que, ante síntomas de estrés, se exploren estrategias para manejarlo como; hacer actividad física con regularidad, practicar técnicas de relajación, reservar tiempo para actividades de ocio, dormir lo suficiente, mantener una alimentación saludable y equilibrada.

Es aconsejable buscar ayuda profesional ante estos síntomas, ya que existen recursos terapéuticos y médicos para abordar esta situación.

Trastornos del Sueño

Los trastornos del sueño son un conjunto de alteraciones que se dan en las fases del sueño impidiendo disfrutar de un descanso correcto, continuo y reparador.

Los episodios pueden aparecer y desaparecer. Estos pueden durar entre 2 y 3 semanas (a corto plazo), o ser duraderos (crónicos).

Durante el sueño, el cerebro, a través del sistema linfático, elimina toxinas siendo muy beneficioso para prevenir enfermedades mentales o deterioro cognitivo.

La Sociedad Española de Neurología (SEN) estima que en torno al 28-45 % de la población adulta española sufre de este trastorno y la mayoría de las personas no acuden a un especialista por desconocer que se trata de un trastorno.

en torno al 28-45 % de la población adulta española sufre de este trastorno del sueño
Trastorno del Sueño

Existen más de 100 tipos diferentes de trastornos del sueño que se agrupan en cuatro categorías:

  • Problemas para conciliar el sueño y permanecer dormido
  • Problemas para permanecer despierto
  • Problemas para mantener un horario regular de sueño
  • Comportamientos inusuales durante el sueño

Los síntomas generales suelen ser agotamiento físico, bajo rendimiento y sueño diurno aunque también podemos encontrar otros inespecíficos en función del tipo de trastorno del sueño:

  • Piernas inquietas
  • Sonambulismo
  • Pesadillas
  • Insomnio
  • Hipersomnia
  • Narcolepsia
  • Ronquido y apnea del sueño
Trastornos del sueño: sus sintomas

Estos trastornos suponen un motivo de preocupación por sus repercusiones en el día a día, en el estado de ánimo y en el desempeño físico e intelectual; dificultad para cumplir con las obligaciones, bajo rendimiento, poca concentración, pérdida de memoria y agotamiento generalizado.

Trastornos del sueño

Su origen es muy variado. Pueden aparecer a causa de otras enfermedades o pueden constituir factores de riesgo que favorecen la aparición de otras patologías.

La SEN subraya que la salud del sueño es importante tanto a corto como a largo plazo, y que una falta de descanso habitual aumenta el riesgo de padecer sobrepeso, hipertensión y otras enfermedades, además de afectar al bienestar general, estado de humor y a la calidad de vida.